Se puede, y multiplica su riesgo de infección corneal por un factor de entre cinco y diez. Esas dos cosas son ciertas a la vez, y la mayoría de los artículos sobre el tema solo cuenta una.
El número
La queratitis microbiana es la infección de la córnea que amenaza la visión, y es el riesgo real del uso de lentes de contacto. La incidencia anual publicada:
- 2 a 4 casos por cada 10.000 usuarios de lentes blandos que se los retiran cada noche
- Alrededor de 20 por cada 10.000 en quienes duermen con ellos
Ponga eso en perspectiva antes de alarmarse: incluso el número alto significa que el 99,8 por ciento de quienes duermen con lentes no tendrá una infección este año. No es una ruleta rusa. Pero es un riesgo que usted elige varias veces por semana, y se acumula a lo largo de los años.
Por qué dormir cambia las cosas
Tres mecanismos, todos simultáneos.
El oxígeno cae. Su córnea no tiene vasos sanguíneos: toma el oxígeno del aire. Con el párpado cerrado, la disponibilidad ya baja de forma natural. Añada un lente encima y la córnea pasa la noche en un déficit que no está diseñada para sostener.
El recambio lagrimal se detiene. Despierto, cada parpadeo bombea lágrima bajo el lente y arrastra desechos y microorganismos. Dormido, ese lavado se detiene durante horas.
El epitelio se vuelve más permeable. Las mismas condiciones que reducen el oxígeno facilitan que una bacteria que normalmente rebotaría llegue a adherirse.
«Pero mi lente está aprobado para uso prolongado»
Algunos lo están. Air Optix Night & Day Aqua, por ejemplo, está autorizado para hasta 30 noches consecutivas, y su Dk/t de 175 es el más alto de la gama de Alcon. Precision7 permite hasta seis noches seguidas.
La aprobación regulatoria significa que el material entrega oxígeno suficiente para que la autoridad considere aceptable el uso nocturno. No significa que el riesgo de infección desaparezca, porque el oxígeno es solo uno de los tres mecanismos de arriba. Los otros dos siguen operando con cualquier material.
Nuestra posición: elija uso prolongado porque sus circunstancias lo exigen de verdad (turnos de guardia, un despliegue, una situación donde retirar los lentes no es viable), no por comodidad.
Me quedé dormido con ellos puestos. ¿Ahora qué?
Pasa. No entre en pánico y siga este orden:
- No se los arranque en seco. Ponga varias gotas humectantes y espere unos minutos. Un lente deshidratado se adhiere al epitelio y retirarlo a la fuerza arranca células.
- Retírelos y déjelos fuera al menos el resto del día. Use anteojos.
- Observe el ojo. Un poco de enrojecimiento y sensación arenosa que mejora en una hora o dos suele ser irritación por hipoxia.
- Busque atención el mismo día si aparece dolor, enrojecimiento que no cede, sensibilidad a la luz, secreción o visión borrosa que persiste.
Ese último punto es el que importa. La diferencia entre una noche mal dormida y una úlcera corneal suele medirse en cuántas horas siguió usando el lente después de las primeras señales.
Si le pasa a menudo
Quedarse dormido con los lentes puestos dos o tres veces por semana no es un problema de disciplina, es un problema de formato. Los diarios desechables son la respuesta obvia: si se duerme con ellos, los tira al despertar y empieza con un lente estéril, en lugar de reintroducir uno que pasó la noche acumulando depósitos.
Cuestan más: entre unos 456 y 813 dólares al año frente a 157 a 247 de los mensuales, según nuestro índice de precios. Vale la pena hacer esa cuenta con su optometrista en lugar de seguir apostando cada noche.
Esto es información general, no consejo médico, y no sustituye un examen. Si tiene dolor ocular, pérdida de visión o sensibilidad marcada a la luz, busque atención el mismo día. Revisado por la Dra. Teresita Bollar, OD.